Bitácora de Iván Salcedo – Santo Domingo, República Dominicana
Sobre mí
Gestor de proyectos, economista y profesional de finanzas radicado en Santo Domingo, República Dominicana con más de una década impulsando proyectos y decisiones estratégicas. Combino análisis de mercados energéticos, diseño de presupuestos y gestión de tesorería con una visión ética y orientada a impacto social y sostenible. Amante de la buena comida, la música y el voluntariado, disfruto convertir datos complejos en acciones que mejoran organizaciones y comunidades.
Durante el riguroso proceso de levantamiento y organización de información y recursos musicales históricos de la República Dominicana, se desarrollaron iniciativas orientadas a hacer viable un programa amplio de rescate patrimonial desde la Refinería Dominicana de Petróleo. Estos esfuerzos fueron impulsados por el ex Ministro de Turismo Félix Jiménez (Felucho) durante su gestión al frente del Consejo de Administración de la empresa estatal, como parte de una especial visión de responsabilidad social centrada en preservar, documentar y devolver a la nación dominicana materiales invaluable de nuestra memoria musical.
En ese contexto, y bajo iniciativa del propio Jiménez, sostuvimos en reiteradas ocasiones encuentros con el maestro Julio De Windt, director emérito de la Orquesta Sinfónica Nacional. Cada conversación fue una lección: el maestro compartía generosamente conocimientos, nombres, episodios y anécdotas que ayudaron a comprender, la evolución de la vida musical dominicana durante el siglo XX.
En uno de esos encuentros, De Windt nos facilitó una copia de valor incalculable: una grabación histórica de un concierto de obras dominicanas realizado en Italia en 1955. El registro, según nos explicó en ese momento, corresponde a una presentación dirigida por Roberto Caggiano, quien en esa época encabezaba la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana, como director invitado de la Orquesta Sinfónica de la RAI. Más allá del dato puntual, su importancia es evidente: se trata de un documento sonoro que testimonia una temprana proyección internacional de la música de nuestros primeros compositores.
En esta entrega presento la grabación de Momento sinfónico, del maestro Manuel Simó, también exdirector de la Orquesta Sinfónica Nacional. De acuerdo con una anécdota transmitida por su alumno, el maestro y director de orquesta Dante Cucurullo, esta obra habría sido compuesta con motivo de la graduación de Simó en el Conservatorio Kolischer de Montevideo, Uruguay. Sin embargo, la misma se extravió y no pudo ser recuperada por el maestro Simó. Por tal razón, esta grabación posee un valor inconmensurable, pues constituye un testimonio único de una obra que ya no se puede representar nuevamente.
Con esta publicación iniciamos la difusión, pieza por pieza, de un acervo que merece volver a escucharse, estudiarse y valorarse como parte viva de nuestro patrimonio cultural. Me he auxiliado de herramientas visuales de la inteligencia artificial y videos de stock para dar vida a este joya musical histórica.
Palabras de Roberto Caggiano en ocasión a la recepción del concierto de obras dominicanas dirigidas por él con la Orquesta Sinfónica de la RAI en 1955:
«Este concierto lo dirigí con el corazón puesto en este país que quiero tanto y que considero mi segunda patria. Me sentí muy halagado cuando el público aplaudió sin reservas las composiciones de autores dominicanos. La resonancia que el concierto tuvo en los círculos musicales italianos me llenó de satisfacción y orgullo, pues se puso de manifiesto el talento musical de este país».
Roberto Caggiano Director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana (1951-1959)
Una de las interpretaciones con mayor grado de solemnidad, pulcritud técnica y profundidad expresiva del Himno Nacional de la República Dominicana es la realizada en agosto de 2018 por la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana, bajo la dirección del maestro Dante Cucurullo. Aunque no formaba parte del programa oficial del segundo concierto «Clásicos Dominicanos del siglo XX» de Refidomsa, asumí la iniciativa de publicarla en el canal de YouTube de la Fundación Refidomsa, con un propósito claro: dejar una constancia histórica de una versión sumamente excepcional y, al mismo tiempo, contribuir a corregir una ausencia injustificable en la era digital. En una plataforma que hoy funciona como archivo público, aula abierta y ventana de lo nacional ante el mundo, resultaba imperioso aumentar la disponibilidad de representaciones de calidad de nuestro himno, particularmente aquellas que honran su grandiosidad musical.
Este registro queda como testimonio para las futuras generaciones de la excelencia, la disciplina y la sensibilidad artística de los músicos de nuestra época. Con el paso del tiempo, es oportuno recordarlo y honrarlo: no solo como un aporte a la preservación del acervo cultural de la nación, así como de su registro histórico audiovisual, sino también como homenaje a uno de nuestros primeros compositores, el maestro José Reyes y Siancas (1836–1905).
Uno de los proyectos de preservación del acervo cultural más importantes realizados en la República Dominicana —y que, sin embargo, pasó casi desapercibido ante los ojos de muchos— fue el proyecto editorial “Clásicos Dominicanos” de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), desarrollado entre 2017 y 2020 durante la presidencia del exministro de Turismo, hoy retirado de los quehaceres políticos, Lic. Félix (Felucho) Jiménez.
Este proyecto, llevado a cabo entre julio de 2017 y enero de 2020, se constituyó en una acción sin precedentes de Responsabilidad Social Corporativa y Sostenibilidad por parte de una empresa comercial dominicana, especialmente porque centró su esfuerzo en un ámbito netamente cultural: el rescate y la edición de partituras manuscritas de obras sinfónicas dominicanas. El trabajo fue arduo para todo el equipo y supuso, para quien suscribe y otros miembros, jornadas de hasta dieciséis horas diarias.
El proyecto consistió en la restauración, digitalización y preparación editorial de obras sinfónicas conservadas tanto en la biblioteca de la Orquesta Sinfónica Nacional como en manos de algunos descendientes o propietarios patrimoniales de los compositores.
A mi juicio, este proyecto fue mucho más que la simple entrega de nuevas copias a los músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional, del Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas Infantiles y Juveniles de la República Dominicana o del Conservatorio Nacional de Música. Esto representó un verdadero rescate, orientado a garantizar su archivo en sus bibliotecas y su preservación imperecedera para las venideras generaciones de músicos de la República Dominicana y del mundo.
Antecedentes
El proyecto fue concebido por el exministro de Turismo, quien reunió para tales fines a las señoras Iluminada Jiménez de Lora (Fundación Refidomsa) y Margarita Miranda (Fundación Sinfonía). Durante la reunión, la maestra Jiménez, directora coral, propuso al entonces responsable del Archivo de Música del país, el antropólogo y etnomusicólogo Julio César Paulino, como coordinador de la restauración de las obras.
Originalmente, y por recomendación del maestro Julio de Windt, se eligieron trece obras para su digitalización musical y rescate. Este rescate se entendía como la modernización de las partituras originales —en franco deterioro y escritas en su mayoría en la década de 1940— mediante su transcripción en el programa Finale.
En nuestras primeras conversaciones, doña Iluminada y quien suscribe comenzamos a definir los roles dentro del equipo y advertimos que el presupuesto originalmente asignado podía resultar muy bajo para la correcta ejecución de los trabajos.
Primera reunión con el maestro Dante Cucurullo
Una de las primeras personas convocadas por quien suscribe para la ejecución de los trabajos fue el maestro Dante Cucurullo, exdirector asistente de la Orquesta Sinfónica Nacional. En la reunión con él se discutieron las verdaderas dimensiones del proyecto, el reducido presupuesto y la imposibilidad de contratar copistas profesionales, nacionales o internacionales.
El involucramiento del maestro Cucurullo fue crucial para el proyecto. Gracias a él se conformó el resto del equipo. Ante las limitaciones presupuestarias, vislumbró una solución: reclutar a sus mejores estudiantes de la clase de copiado digital del Conservatorio Nacional de Música, del cual era subdirector y director de la Orquesta Juan Pablo Duarte.
Asimismo, identificó a la fenecida maestra, compositora y pianista Ana Silfa Finke como la persona ideal para corregir el trabajo de los copistas en un proceso iterativo de tres fases. Tras ese proceso, las obras llegaban a manos del propio maestro Cucurullo, quien de forma voluntaria realizaba una revisión final antes de que quien suscribe las remitiera al diagramador.
Equipo de trabajo
Presidente del Consejo de Administración de Refidomsa
Félix (Felucho) Jiménez (Refidomsa)
Equipo de coordinación general
Félix (Felucho) Jiménez (Refidomsa)
Iván Salcedo Cruz (Refidomsa)
Julio César Paulino (ex director Archivo Nacional de Música)
Dante Cucurullo Pérez (Conservatorio Nacional de Música)
Iluminada Jiménez de Lora (Conservatorio Nacional de Música)
Ana Silfa Finke (Conservatorio Nacional de Música)
Coordinación musical y autor de las biografías de los compositores
Julio César Paulino
Coordinador administrativo-financiero, editorial y gestión del proyecto (project manager)
Iván Salcedo
Supervisor general musical
Dante Cucurullo
Supervisora general musical (2017)
Iluminada Jiménez de Lora
Análisis musical y corrección del copiado de las obras
Ana Silfa Finke
Supervisión de digitación musical
Mayreni Morel Caraballo
Digitadores musicales principales (2017–2019)
Daniel Cabrera López
José Almonte Martínez
Digitadores musicales (julio–septiembre 2017)
Laura Linares Santana
Jhonny Mora Márquez
Manuel Marmolejos Arias
Mayreni Morel Caraballo
Mirla Cruz Nouel
Colaboración especial
Isabel Ignacio Espaillat
Eugenio Van Der Horst
Diagramación
Eric Simó
Diseño de cubierta
Cynthia Matos
Imprenta
Amigo del Hogar
Colaboración del diagramador Eric Simó
Uno de los individuos clave para el éxito de este proyecto fue el diagramador Eric Simó. El veterano de la industria editorial dominicana, con más de mil títulos diagramados y diseñados, mostró una paciencia proverbial frente al proceso editorial de las obras. En muchas ocasiones fue necesario realizar rediagramaciones parciales e íntegras, y Simó las llevó a cabo siempre con la mejor disposición y, en todos los casos, de manera gratuita. En la fase de diagramación, la oficina de Don Eric se convirtió en una parada obligatoria, donde invertíamos cuantiosas horas en la diagramación de las partituras de orquestas y partichelas o partes de instrumentos (miles de páginas) y donde hemos forjado una amistad que perdura hasta el día de hoy.
Este proyecto debe mucho a su paciencia y colaboración, especialmente tras la prueba de fuego de estas ediciones: los dos conciertos Clásicos Dominicanos, interpretados por la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la batuta del maestro invitado Dante Cucurullo.
Tras los ensayos con la Orquesta Sinfónica Nacional y, particularmente, con el maestro y pianista Elionai Medina, actual director del Coro Nacional, se realizaron correcciones a la obra Rapsodia dominicana no. 1, que obligaron a su rediagramación completa y a una nueva impresión íntegra.
Obras rescatadas y su escenificación:
Serenata en La – Julio Alberto Hernández (1922) Tres Preguntas – Luis E. Mena (1928) Sinfonía Quisqueyana – Juan Francisco García (1935) Suite Folklórica – Rafael Ignacio (1939) Elegía – Ramón Díaz (1940) Concertino para flauta y orquesta – Enrique d. Marchena (1940) Tschaikovskiana – Luis E. Mena (1940) Sinfonía en La – Enrique M. Arredondo (1941) Suite Recuerdos de Infancia – L. Mena (1941) Abominación de la espera – Ninón d. Brouwer (1941) A la caída de la tarde – José D. Cerón (1942) Rapsodia dominicana no. 1 – Luis Rivera (1942) Fantasía Sinfónica Simastral – Juan Francisco García (1947) Suite Pastoral – Manuel Simó (1959) Canto a la madre tierra – Manuel M. Miniño (1965) Tres danzas criollas – Julio Alberto Hernández (1967) Cantata al padre de la patria – Margarita Luna (1976) Concierto para saxofón y orquesta – Bienvenido Bustamante (1994) Sierra de Bahoruco – Miguel Pichardo (1974) Una Respuesta – Bienvenido Bustamante (1980s)
Más adelante escribiré sobre los conciertos mismos. Sin embargo, adelanto que varias de las obras rescatadas fueron interpretadas en el Teatro Nacional y por la orquesta ACDA de Nueva York.
Primer concierto Clásicos Dominicanos (14 de agosto de 2018)
Himno Nacional Dominicano – Emilio Prud’Homme (letra) / José Reyes (música). Como apertura solemne del concierto y marco simbólico de la velada.
A la caída de la tarde – José Dolores Cerón
Selección de la Suite Recuerdos de infancia – Luis Emilio Mena Se interpretaron varios números de la suite:
VIII. Ay, mi palomita
IX. Mira un fli, mira un fla – La pájara pinta
XI. Matarile
XIII. Mangulina y carabiné
Selección de Tres danzas criollas – Julio Alberto Hernández
I. El primer beso
Suite Folklórica – Rafael Ignacio
I. Al son de los atabales
II. Canción bucólica
III. Zarambo
Concierto para Saxofón Alto y Orquesta – Bienvenido Bustamante
I. Allegro moderato
II. Lento
III. Moderato – tempo de merengue Con Alexander Vásquez como solista de saxofón alto.
Segundo concierto Clásicos Dominicanos (Junio 2019)
– Selección de la Suite Recuerdos de infancia – Luis Emilio Mena Se interpretó otra selección de números, distinta a la del primer concierto:
I. En un jardín florido. La calle Ancha
II. El Farolero de la Puerta del Sol. Doña Ana
IV. La Viudita del Conde Laurel
VI. Mambrú se fue a la guerra. Duérmete niñito
VII. Había una vez un barquito
– Tschaikowskyana para violín y orquesta – Luis Emilio Mena Con Ramsés Cid como solista de violín.
– Selección de la Sinfonía en La mayor – Homenaje a Francisco del Rosario Sánchez – Enrique Mejía Arredondo
II. Adagio molto
– Rapsodia Dominicana No. 1 para piano y orquesta – Luis Rivera Con Elioenai Medina como solista de piano.
– Selección de Tres danzas criollas – Julio Alberto Hernández
II. Mangulina
– Elegía para flauta y orquesta – Ramón Díaz Freeman Con Víctor Hernández como solista de flauta.
– Sinfonía No. 1 Quisqueyana – Juan Francisco García
I. Adagio – Allegro non troppo (in tempo di merengue)
Tras cinco décadas de existencia y abasteciendo de combustibles al país, la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) se ha constituido en un auténtico pilar para la seguridad energética y estabilidad económica de la República Dominicana. Indudablemente, no es una central industrial cualquiera, es uno de los pilares del desarrollo económico e industrial del país.
Refidomsa se encuentra en la actualidad sumergida dentro de desafíos importantes en materia energética. La volatilidad de los precios del petróleo desatada por la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, así como la transición hacia fuentes renovables en los sectores de transportación y energía eléctrica, han puesto a prueba la capacidad del gobierno dominicano para garantizar un abastecimiento de combustible asequible y carente de contratiempos. En este contexto, Refidomsa emerge como un instrumento estratégico imprescindible para el Estado: garantiza un suministro constante de derivados del petróleo, mitiga los impactos adversos de los conflictos internacionales sobre la economía y ofrece al país oportunidades de desarrollo productivo e industrial, a través de sus numerosas iniciativas y proyectos de expansión. Sin embargo, es evidente que para que Refidomsa continúe cumpliendo ese rol en las próximas décadas, es imprescindible transformarla y fortalecerla. En este trabajo, no sólo haremos una retrospectiva sobre el rol de esta icónica empresa en el progreso económico e industrial de la República Dominicana, sino también propuestas concretas para viabilizar su futuro en un entorno industrial que adquiere día tras día mayor complejidad.
Realidades históricas: pasado y presente
Desde su inauguración en febrero de 1973, la Refinería Dominicana de Petróleo ha logrado suministrar de forma sostenida los combustibles que el aparato productivo nacional ha demandado para su desarrollo.
Según las estadísticas publicadas por la institución en ocasión de su quincuagésimo aniversario, más de mil millones de barriles en derivados del petróleo han sido satisfactoriamente entregados al mercado nacional desde su fundación. A pesar de las numerosas crisis económicas, sociales y políticas, tanto nacionales como internacionales, que han surgido a lo largo de estas cinco décadas, la refinería nunca ha dejado de refinar e importar los combustibles imprescindibles para el funcionamiento del país.
La influencia de esta destacada empresa en el devenir histórico de desarrollo del país es innegable. De hecho, se ha constituido como uno de los actores principales en el proceso de transformación que ha llevado a la República Dominicana a posicionarse entre las economías de mayor crecimiento y dinamismo de América Latina en el siglo XXI.
La decisión de establecer esta refinería a finales de la década de los 1960s, se ha convertido en una de las decisiones estratégicas más acertadas acarreadas por el Estado dominicano desde su fundación. Asimismo, igual de trascendental y visionaria fue la determinación del gobierno de turno de conformar una sociedad accionaria con la Royal Dutch Shell, una de las principales productoras de petróleo del mundo.
Gracias a esta alianza estratégica, en lo que podría considerarse como una de las primeras y más exitosas alianzas público y privadas del país, la naciente empresa obtuvo importantes ganancias. En primer lugar, el capital necesario para acarrear su progresiva expansión operativa, en la medida en que el aparato industrial y productivo del país lo requirieron, así como el know-how sobre las operaciones en el sector downstream petrolero internacional, lo cual incluyó, por supuesto, el acceso a los más asequibles y logísticamente favorables recursos petroleros del mundo. Refidomsa logró beneficiarse de la amplia influencia y red comercial global del conglomerado europeo en sus más de tres décadas de trayectoria en el mercado dominicano.
Con el advenimiento del nuevo milenio, mientras el mercado de combustibles en la República Dominicana se transformaba debido a una creciente competitividad impulsada por significativas inversiones en terminales privadas de importación y profundas reformas en el sector de generación eléctrica nacional, la Refinería enfrentaba incertidumbre en torno a su composición accionaria.
En 2008, la Royal Dutch Shell, socio fundador original de la empresa, decidió vender sus acciones como resultado de un cambio estratégico global enfocado en la desinversión del sector de refinación, particularmente en refinerías pequeñas con procesos tecnológicos menos complejos, como los de tipo topping e hydroskimming, esta última la categoría a la que pertenecía Refidomsa. Inicialmente, estas acciones fueron adquiridas por el Estado dominicano, aunque de manera transitoria.
Posteriormente, en una maniobra geopolítica del entonces presidente Leonel Fernández, las acciones fueron revendidas a Petróleos de Venezuela (PDVSA). De esta forma, en 2010, el 49% del capital accionario pasó a manos de la subsidiaria PDV Caribe, lo que llevó a cambiar posteriormente el nombre comercial de la empresa a Refidomsa PDV durante la gestión presidencial de Danilo Medina. En retrospectiva, la sociedad con PDVSA no derivó en beneficios ni ventajas estratégicas significativas para la Refinería. Uno de los propósitos del emprendimiento de esta nueva empresa conjunta por parte del gobierno, era que esta alianza con Venezuela traería inversiones importantes para modernizar la refinería. El propio presidente Hugo Chávez prometió expandirla para procesar crudo pesado del Orinoco.
A pesar de los esfuerzos y determinación de representantes gobierno dominicano por efectuar inversiones de capital importantes para expandir las operaciones de la empresa, ninguno se materializó. Irónicamente, tan sólo un lustro después de la alianza, los envíos de crudo venezolano bajo el esquema de Petrocaribe comenzaron a decaer hasta suspenderse por completo. Curiosamente, antes del fin de la década (2010-2020), bajo ese mismo esquema societario, Estados Unidos, el enemigo acérrimo de la Venezuela chavista, terminó convirtiéndose en el mayor suplidor de petróleo para la República Dominicana. El acaecimiento del auge del petróleo de esquisto -como parte de la revolución del shale y tight oil en los Estados Unidos-, y el levantamiento de las limitaciones de crudo por parte del país norteamericano en diciembre 2015, salvó a la República Dominicana y a Refidomsa de una crisis de desabastecimiento de petróleo crudo para sus actividades de refinación.
En Agosto de 2021, el Estado Dominicano readquiere las acciones de Refidomsa en manos de PDVSA. Desde entonces se ha encauzado un amplio portafolio de proyectos de inversión para la expansión de sus actividades comerciales en la República Dominicana.
En agosto de 2021, la determinación del Dr. Leonardo Aguilera -actual presidente del Consejo de Administración de Refidomsa- y del presidente de la república, Luis Abinader, por poner fin a la sociedad con Venezuela y adquirir las acciones de PDVSA se convierte en la decisión más acertada del Estado Dominicano con respecto a la entidad en décadas. Se le ha otorgado al Estado, y por consiguiente al Consejo de Administración de la empresa, la potestad y libertad total para radicar planes estratégicos e inversiones importantes, no sólo para salvaguardar la continuidad de sus operaciones al largo plazo, sino también para la preservación y aumento de su participación en el mercado de los hidrocarburos del país. En efecto, bajo la actual administración, se han efectuado los mayores gastos de capital de la historia de la entidad con un portafolio de proyectos de más de US$100 millones de dólares, orientados expandir y reforzar sus operaciones, lo cual contribuirá de manera inexorable a la mejora de la competitividad de la entidad en el mercado nacional de hidrocarburos.
Entre los principales proyectos desarrollados por Refidomsa se encuentran la expansión de almacenaje de gas licuado de petróleo (GLP) en la Terminal de Haina -con una inversión que superó los US$91 millones de dólares-. Este proyecto aumentó la capacidad de reserva de GLP de la empresa en 240 mil barriles hasta los 380 mil barriles, garantizándole al país hasta 41 días de suministro estable del vital producto para la transportación y las residencias del país. Así mismo, como proyecto complementario al anterior, se ha desarrollado el proyecto de facilidades de descarga de GLP en el muelle de ITABO -con una inversión de US$11.3 millones de dólares- y está en desarrollo el proyecto de reemplazo del oleoducto de la terminal de Nizao-Don Gregorio (con una inversión ascendente a US$4.1 millones de dólares). Todo esto constituye una mejora sustancial a la infraestructura logística de la empresa.
“Refidomsa es una empresa estratégica, estatal pero estratégica para el Estado dominicano. Y con los resultados que hemos tenido en estos años podemos confirmar que se pueden administrar las empresas estatales de manera eficiente, de manera correcta, cuando hay un personal también y hay ejecutivos y un consejo que así lo decidan”
Presidente Luis Abinader Corona Durante la inauguración de las nuevas esferas de GLP – Diciembre 2024
Adicionalmente, y bajo la iniciativa de la presente administración, la Refinería ha emprendido sus primeros pasos en el sector upstream con la creación de una unidad de investigación y exploración de petróleo y gas, una instancia única en la República Dominicana. En febrero de 2024, Refidomsa presentó un informe científico indicando que en cuatro cuencas sedimentarias del país (Azua, San Juan, Cibao y Enriquillo) las rocas han alcanzado la madurez requerida para generar hidrocarburos líquidos y gaseosos. Esto queriendo decir que existe potencial para que en esas cuencas se formen y acumulen petróleo crudo y gas natural. Esto, sin lugar a dudas, abre la puerta a futuras inversiones de exploración e incluso eventual producción doméstica, un sueño perenne sobre la independencia energética dominicana. Especialmente, con los esfuerzos que aúna el Ministerio de Energía y Minas en la actualidad. En la actualidad, Refidomsa exhibe una posición fortalecida, puesto que es 100% propiedad del Estado, opera con resultados financieros y de mercado positivos y está efectuando mejoras de infraestructura después de décadas de estancamiento.
Con todo, persisten desafíos estructurales que amenazan su sostenibilidad a largo plazo. Desde la promulgación de Ley de Hidrocarburos 112-00, su reglamento de aplicación y las diferentes resoluciones que la complementan, la política de apertura a importadores privados ha fragmentado el mercado de combustibles, y hoy varias terminales compiten con la refinería, perdiendo desde entonces entre una parte significativa de su posición de mercado, aunque manteniendo su posición mayoritaria y dominante en la mayoría de los mercados de los combustibles individuales.
Estas empresas competidoras verticalmente integradas, que importan directamente combustibles desde el exterior, inclusive tienen la prerrogativa legal de detener sus importaciones en coyunturas de márgenes desfavorables -particularmente en mercados bajistas del petróleo-, lo que podría generar escasez de productos en el país de no ser Refidomsa el suplidor constante de los mismos, indistintamente de las condiciones prevalecientes en lo internacional. Esa realidad inexorablemente obliga al Estado Dominicano a procurar mantener y elevar la participación de mercado de Refidomsa en cada tipo de combustible para salvaguardar la seguridad energética nacional a través de políticas públicas y medidas puntuales para favorecer, en el marco de la legalidad, a la empresa estatal.
Por otro lado, se debe citar que también está el reto de adaptarse a la transición energética: la matriz de la generación energética de la República Dominicana ha ido en transición, particularmente por las ventajas del gas barato por la revolución del shale gas en los Estados Unidos y la instalación de la Central Termoeléctrica Punta Catalina que emplea carbón mineral para sus operaciones. Consecuentemente, esta industria ha ido alejándose progresivamente del fuel oil hacia el gas natural y el carbón. En adición a ello, la promulgación de la Ley No. 57-07, sobre incentivos al desarrollo fuentes renovables de energía las energías renovables, también ha contribuido a reducir la demanda interna de fueloil residual. Todo lo mencionado anteriormente, constituye un reto existencial para la refinería, que no puede prescindir, por su complejidad técnica de refinería hydroskimming, de una alta proporción de producción de fuel oil residual.
A este último reto se suman las tendencias globales en lo referente a la transportación (vehículos eléctricos) y la regulación ambiental más estricta -que exige combustible con especificaciones más estrictas para las cuales no está diseñada la refinería- que pudieran, eventualmente, provocar una disminución del consumo de derivados tradicionales en las próximas décadas. Por ello, es menester para el Estado Dominicano radicar políticas para que, en el futuro, la refinería se quede sin un mercado para una parte sustancial de su producción. Para tales fines, a continuación, delinearemos cuatro grandes ejes estratégicos de acción. Que pudieran constituirse en un plan integrado para expandir y fortalecer a Refidomsa de cara a los próximos años, consolidándola como la garante fundamental de la seguridad energética nacional. Implementar estos ejes requerirá decisiones firmes, inversiones considerables y, sobre todo, visión de Estado. Sin lugar a dudas, a pesar de los enormes costos de las estrategias propuestas, los beneficios en términos de estabilidad económica, ahorro de divisas, precios más manejables y autonomía energética para el país justificarían con creces el esfuerzo a radicar por el Estado Dominicano o por alianzas público-privadas diseñadas para tales fines. estrategias para expandir y fortalecer a Refidomsa
Con la finalidad de que Refidomsa añada mayor valor a sus operaciones, prolongue su vida útil y aumente su competitividad frente a los importadores privados integrados verticalmente, se plantean cuatro estrategias clave en el corto y mediano plazo. Cada una ataca una dimensión del negocio de los hidrocarburos: la producción de derivados, la distribución interna, el consumo nacional de fuel oil y el posicionamiento regional. Juntas, brindan una hoja de ruta coherente para garantizar que nuestra refinería estatal siga siendo sinónimo de seguridad energética nacional.
Modernización y ampliación de la capacidad de refinación
Entre las acciones estratégicas con respecto al mercado de combustibles que el Estado podría radicar, y con ello encauzar una profunda transformación de Refidomsa, se encuentra la construcción de una refinería moderna con mayor capacidad de procesamiento de crudo, con una complejidad Nelson elevada, próxima a la conversión completa, y con el aditamento de nuevas unidades como craqueo catalítico, hidrocraqueo, alquilación, isomeración, hidrotratamiento de destilados, entre otras. Con esas unidades, Refidomsa podría convertir prácticamente todos los residuos pesados en productos ligeros de mayor valor (gasolinas y diésel dentro de las especificaciones exigidas por el mercado) en lugar de producir fuel oil residual. El mercado de la República Dominicana desde hace décadas exhibe la madurez suficiente para sostener una refinería más amplia. El país importa millones de barriles de derivados terminados de petróleo cada año para complementar la producción local y, de ampliarse la refinación doméstica, muchos de esos dólares quedarían en el país y se reduciría la dependencia de mercados externos volátiles para abastecer el mercado interno de los combustibles que requiere. En resumen, una refinería más grande y moderna ahorraría divisas y elevaría la seguridad energética de la nación, al minimizar la necesidad de importar productos terminados.
Sin lugar a dudas, el principal desafío de este proyecto es el alto nivel de gasto de capital que conllevaría esta inversión. Una refinería de conversión profunda, según una revisión a los recientes proyectos radicados en el mundo, conservadoramente en términos de gasto de capital se sitúa en varios miles de millones de dólares. No obstante, existen distintas vías para viabilizarlo, desde asociaciones público-privadas hasta concesiones o financiamiento internacional.
El auge petrolero de Estados Unidos y sus crecientes exportaciones de crudo al mundo crean una oportunidad única para emprender un proyecto de esta naturaleza, puesto que la configuración de una gran parte del sector de la refinación y downstream en general de la región se preparó para el procesamiento de crudos pesados y extrapesados provenientes de México, Venezuela y Canadá. La producción de crudo de EE.UU. se expandió vertiginosamente en la última década, pasando de 3.97 millones de barriles diarios en 2008 a niveles récord de 13.49 millones de barriles por día en mayo de 2025, según informaciones de la Agencia de Información Energética de los Estados Unidos. Por consiguiente, la creciente producción de crudo extra-ligero y ligero por la revolución del tight-oil de las formaciones de las cuencas Permian, Bakken y Eagle Ford de los Estados Unidos, para citar algunas, abre oportunidades para el establecimiento de refinerías diseñadas para el procesamiento de crudo con estas calidades. La República Dominicana, con su estabilidad jurídica probada y condiciones favorables de negocios, se encuentra en una posición óptima de explorar asociaciones estratégicas con productores independientes de shale oil de Texas o con alguna petrolera multinacional (Big Oil) interesada en incrementar su capacidad de refinación downstream. Una alianza de ese tipo podría concebir una nueva refinería de alta capacidad en suelo dominicano que no solo satisfaga la demanda interna, sino que también exporte combustibles a la región del Caribe y América Latina. Esta nueva refinería -con propósito dual- posicionaría al país como centro de procesamiento y redistribución de combustibles, generando empleos de calidad y encadenamientos con otros sectores.
Alternativamente, el estado podría decidir por aumentar la complejidad de la refinería actual desde una refinería tipo hidroskimming a una refinería de más compleja a través de la instalación de algunas de las unidades típicas de refinerías más complejas con el propósito de convertir el fuel oil residual en productos de mayor valor. Añadiendo, por ejemplo, un craqueador catalítico fluidizado (FCC) para convertir fuel oil residual en gasolina, o un hidrocraqueador para producir diésel de alto también a partir de fuel oil pesado, la refinería podría reducir drásticamente su producción de fuel oil No.6 y aumentar la producción de gasolinas y gasoil de alta calidad. Es un proyecto modular que tendría un alcance mucho más limitado que una nueva refinería, pero que aún así podría representar a la empresa un gasto de capital de varios cientos de millones de dólares. La ventaja principal de esta alternativa, sería que un proyecto de esta naturaleza podría dar una solución al exceso de producción de fuel oil en el escenario en el cual el mercado de eléctrico nacional elimine de su matriz a este combustible como fuente primaria para la generación.
En definitiva, ya sea mediante una nueva refinería de gran escala o una ampliación de la actual, República Dominicana debe evaluar seriamente la modernización de su capacidad de refinación. Es una apuesta que por su alto costo es ambiciosa, sin albergar duda alguna, pero imperativa para asegurar la autosuficiencia en combustibles en las próximas décadas. A pesar de las transformaciones energéticas que suceden en nuestra época, instituciones como la OPEP estiman que la demanda de petróleo crecerá en 18.2 millones de barriles por día y corporaciones como otras como Exxon Mobil, BP y Shell, estiman crecimiento del consumo por igual. Con la llegada de una administración menos sensible a los riesgos del cambio climático a la Casa Blanca en los Estados Unidos, es probable que los planes del Acuerdo de Paris se cumplan o que se concrete un compromiso para reducir el consumo de petróleo y las emisiones derivadas de este. Es decir, lo más probable -por lo que dictan las actuales circunstancias y perspectivas formales- es que el mundo no prescindirá del petróleo en el largo plazo.
Adquisición total o parcial de una cadena de estaciones de expendio de combustibles
Una segunda acción estratégica apunta a la integración vertical de Refidomsa en el mercado interno de combustibles, mediante la adquisición, ya sea total o parcial, de una red de estaciones de servicio (gasolineras). Actualmente, Refidomsa vende sus combustibles a distribuidores mayoristas y detallistas, pero no tiene control directo en el las ventas de los detallistas al consumidor final. Si el Estado dominicano, a través de la refinería u otra empresa, adquiriera una de las principales cadenas detallistas del país o formara un joint venture con alguna de estas, dotaría a Refidomsa de su propia red de decenas o cientos de gasolineras para comercializar directamente su producción. Esta estrategia de integración vertical traería múltiples ventajas. En primer lugar, garantizaría la salida comercial de los derivados producidos por Refidomsa, blindando a la empresa contra eventuales caídas en la demanda por una mayor competencia por parte de distribuidores privados. Con sus propias estaciones, la refinería siempre tendría asegurado un mercado donde colocar su producción, lo que a su vez le daría mayor estabilidad operativa a largo plazo. En segundo lugar, facilitaría la política de estabilización de precios de los combustibles.
El gobierno de Luis Abinader, según afirmaciones de finales de junio de 2025, ha destinado más de RD$85 mil millones de pesos dominicanos, desde el 2020, para subsidiar los combustibles en los últimos años para proteger a la población de las alzas internacionales. Estas compensaciones se canalizan hoy principalmente a través de las empresas importadoras y detallistas privadas, lo cual es complejo y poco flexible. En cambio, si Refidomsa controlara su red propia de estaciones, el Gobierno podría aplicar los subsidios directamente sobre su cadena de expendio, manejando de forma más ágil los ajustes de precios. Tendría mayor flexibilidad fiscal para decidir hasta dónde absorber alzas o traspasarlas, usando su margen comercial para amortiguar impactos. Esto incluso podría traducirse en un menor costo fiscal total, al evitar intermediarios en la compensación. En definitiva, una cadena estatal permitiría una mejor gestión de la política de precios combustibles, algo crucial en un país donde el costo de la energía repercute inmediatamente en transporte, alimentos y prácticamente toda la economía.
RD$85,000 millones de pesos
De acuerdo a informaciones de la Presidencia de la República, divulgadas en junio de 2025, desde 2020 se han destinado más de RD$85.0 mil millones de pesos en el subsidio de los combustibles en el país. A raíz del incremento de los precios del petróleo en los mercados internacionales por el conflicto entre Rusia y Ucrania, el gobierno dominicano dispuso en 2022 congelar los precios de los principales combustibles comercializados en la República Dominicana.
Desde luego, la idea de una red de gasolineras estatales no es novedosa ni debe verse como una política de nacionalización radical sin precedentes internacionales. Existen amplios precedentes en la región latinoamericana de empresas petroleras estatales con sus propias estaciones de servicio, liderando el mercado local. Algunos ejemplos incluyen: 1) Argentina: la petrolera estatal YPF posee la cadena de expendio más extensa del país, con cientos de estaciones bajo su marca. 2) Bolivia: YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) opera igualmente una amplia red de gasolineras estatales. 3) Brasil: Petrobras, a través de su subsidiaria distribuidora (hoy llamada Vibra Energía), controla la mayor cuota del mercado de estaciones en Brasil. 4) Ecuador y Perú: sus empresas estatales Petroecuador y Petroperú cuentan con cadenas propias y afiliadas de expendio de combustible. 5) Paraguay, Uruguay, Venezuela: Petropar, ANCAP y PDV (filial de PDVSA) respectivamente, también gestionan redes de estaciones bajo control estatal.
Evidentemente, República Dominicana sería un país más en adoptar este modelo de negocios que combina eficiencia operativa con objetivos públicos. La clave para el gobierno dominicano estaría en elegir bien la cadena a adquirir o asociarse a través de una alianza público-privada y sobre todo gestionarla con criterios empresariales, como sucede con otras empresas mixtas y públicas del país como EGE Haina, EGE Itabo, la Central Termoeléctrica Punta Catalina y la propia Refidomsa.
Adicionalmente, esta integración reforzaría la seguridad energética de la nación: ante eventuales crisis ante un voluble panorama geopolítico, el Estado tendría una herramienta directa para asegurar el suministro en todo el territorio, sin depender exclusivamente de la voluntad de importadores privados, ya que estos últimos pueden legalmente abstenerse de importar combustibles si las condiciones de mercado son adversas para sus resultados financieros. Con una cadena propia, el Gobierno importaría vía Refidomsa y distribuiría combustibles a un precio razonable, con un subsidio de más fácil gestión, evitando crisis de suministros que pondrían en juego la estabilidad sociopolítica y económica del país.
Sin lugar a dudas, con al radicar una propuesta como esta, el beneficiario sería el consumidor final, que podría evidenciar una mayor estabilidad en los precios de los combustibles -con menor carga para el fisco- y una garantía de suministro incluso en momentos de crisis globales. Esta propuesta, unida a la modernización de la refinería mencionada en el punto previo, haría de Refidomsa una empresa integrada de energía, presente en toda la cadena de valor: desde la importación y refinación del crudo hasta el despacho de gasolina directamente a los vehículos de todos los dominicanos.
Central de generación eléctrica a fuel oil y gas natural
Otra de las acciones estratégicas propuestas, que podría emprender el estado dominicano y Refidomsa, es el establecimiento de una nueva planta de generación de energía que pueda aprovechar el fuel oil producido por la entidad en sus actividades de refinación de petróleo y al mismo tiempo operar con gas natural, provocando la incorporación de la empresa estatal a este importante mercado del cual ha estado notablemente ausente por décadas, a pesar de su creciente importancia estratégica particularmente en el sector de la generación eléctrica. De acuerdo con las últimas memorias del organismo coordinador del sistema eléctrico nacional interconectado (SENI), en el 2024 el fuel oil (tanto el No. 2 como el No. 6) como fuente primaria de energía representó el 12.8% de la generación total de las centrales del sistema durante ese año. Esto significa que, a pesar de los dilatados esfuerzos del sector público y privado en las últimas décadas, para la conversión de numerosas centrales para el aprovechamiento del gas natural como fuente primaria y la construcción de las centrales a carbón de Punta Catalina, el fuel oil no ha podido ser desplazado completamente como combustible de base económica en la lista de mérito del sistema energético nacional.
Considerando que los precios de producción de fuel oil de refinería son los más bajos del mercado, esto favorecería que el posicionamiento de esta nueva central en la lista de mérito del SENI sea sumamente competitivo, pudiendo inclusive alcanzar durante coyunturas favorables de precios del mercado internacional los bajos costos de despacho de centrales de gas natural. En el mediano plazo, se espera que en los próximos años se incorporen al sistema más plantas de combustible a partir de gas natural y energías renovables, reduciendo posiblemente la participación del fuel oil a niveles mínimos. Si llegase el día en que ninguna generadora privada consuma fuel oil, Refidomsa enfrentaría un serio problema: se vería obligada a exportar todo su residual a bajos precios (o con primas negativas) o a recortar su procesamiento de crudo, afectando su rentabilidad. Por eso, la propuesta es que la propia Refidomsa, en colaboración con el Estado Dominicano, desarrollen una central de generación eléctrica que consuma ese producto, en adición al gas natural. De esta manera, la refinería tendría garantizado un cliente fijo para su fuel oil, prolongando indefinidamente sus operaciones de refinación. Adicionalmente, esta nueva central de este tipo aportaría capacidad firme adicional, reforzando la estabilidad del suministro y podría ubicarse estratégicamente cerca del centro de carga, en terrenos contiguos propiedad de la propia Refidomsa.
En resumidas cuentas, instalar una central eléctrica de ciclo combinado con capacidad de funcionar con fuel oil y gas natural, propiedad del Estado por vía de Refidomsa, traería varías ventajas estratégicas para la empresa estatal y para el país: se asegura un comprador para el fuel oil de la refinería, se obtiene una planta nacional para control de precios en el mercado eléctrico, y induce a Refidomsa en el mercado del gas natural del país. Es una propuesta que podría interpretarse como intrépida, especialmente por el creciente abandono de ese combustible en la matriz energética nacional, que por supuesto requerirá análisis técnico, pero que sin embargo responde a una lógica clara de seguridad energética nacional.
Hub regional para el comercio de crudo y derivados
Finalmente, la última propuesta estratégica trasciende el mercado local e imagina a la República Dominicana convertida en un centro logístico regional de hidrocarburos. La idea es desarrollar, posiblemente en alianzas público-privadas con corporaciones internacionales o entidades estatales productoras de petróleo, un hub de almacenamiento, mezcla y comercialización de crudo y derivados en el Caribe, teniendo a Refidomsa como centro. El contexto para esta propuesta es sumamente favorable. El auge de la producción de crudo estadounidense, guyanesa y surinamesa en la coyuntura actual conjuntamente con las necesidades crecientes del mercado asiático y europeo en materia energética, especialmente por los cambios generados en el mercado por las sanciones al comercio de petrolíferos con Rusia, crean una oportunidad única para la creación de esta infraestructura para el almacenamiento y redistribución del petróleo y sus derivados a nivel internacional.
El Caribe históricamente ha servido como zona de tránsito y almacenamiento de crudos para múltiples productores. Se estima que la región cuenta ya con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 138 millones de barriles de petróleo y productos. Sin embargo, casi toda esa capacidad está concentrada en islas y terminales específicas (islas Vírgenes, Bahamas, Puerto Rico, entre otras), y la República Dominicana hasta ahora no participa significativamente en ese negocio global.
El Estado dominicano a través de la Refinería y con la promulgación de leyes y resoluciones de estímulo podría impulsar un proyecto de inversión para la instalación de tanques de almacenamiento de gran escala y facilidades portuarias para manejar crudo y combustibles en tránsito. La ubicación de República Dominicana, de miras a este proyecto, es indudablemente privilegiada: el país se encuentra en la ruta entre la Costa del Golfo de Estados Unidos y el Canal de Panamá, cercanos a las vías hacia Europa y con fácil acceso al Océano Atlántico. Con la expansión de la producción en Guyana y eventualmente en Surinam, el Caribe verá incrementado el flujo de crudos dulces ligeros en busca de refinerías o compradores internacionales. Un hub en el país podría ofrecer servicios de almacenamiento temporal a esos productores, que a veces deben esperar ventanas de entrega o mejores precios. Así mismo, podría ofrecerse a comercializadores internacionales facilidades de mezclado de crudos de diferentes calidades o grados API, de suerte que satisfagan los requerimientos de calidades de crudos específicas de diferentes mercados en el mundo. Para República Dominicana, las ventajas de un proyecto así serían múltiples. En lo económico, significaría ingresos por servicios de almacenaje, manejo y tránsito, generación de empleos especializados, y mayor volumen de comercio en los puertos del país. En lo estratégico, colocaría al país en una posición más ventajosa en las negociaciones petroleras internacionales. Tener grandes volúmenes de crudo circulando por instalaciones propias podría, por ejemplo, facilitar intercambios de petróleo por derivados, o asegurar inventarios de reserva en caso de force majeure. Y justamente en ese punto: un hub aumentaría la cantidad de días de reserva de combustibles disponibles en el territorio nacional, reforzando la seguridad energética nacional. Sin lugar a dudas, sería un colchón logístico invaluable.
Aunque hay que evaluar también los desafíos que implica esta propuesta. Actualmente, el país carece de la infraestructura portuaria necesaria. Ningún puerto dominicano tiene el calado suficiente para recibir buques súper tanqueros del tipo VLCC o ULCC (Very Large/Ultra Large Crude Carriers), que son los que transportan grandes cargamentos de crudo intercontinentalmente. Para ser un hub competitivo, habría que adecuar al menos un puerto, ya sea ampliando uno existente o construyendo una terminal costa afuera con monoboyas que permitan descargar buques de gran tamaño. Esto supone inversión significativa. Sin embargo, varios países del Caribe ya lo han hecho con éxito, como por ejemplo, las Bahamas, con la terminal de South Riding Point en la isla Gran Bahama.
Este proyecto que convertiría a República Dominicana en un hub petrolero de clase mundial podría situar al país en el mapa energético global con un rol protagónico. Refidomsa sería un protagonista natural en esa empresa, aportando sus terrenos, experiencia en manejo de hidrocarburos y su reputación para atraer socios en potenciales alianzas público-privadas. Lograrlo daría al país mayor influencia en el suministro regional de combustibles y sería una salvaguarda ante shock externos, y por consiguiente, una garantía para la seguridad energética nacional.
Refidomsa es y seguirá siendo estratégica para la nación. Su fortalecimiento, a través de iniciativas como las antes mencionadas, no es solo un asunto de carácter empresarial, sino una estrategia país. Modernizarla, integrarla y expandir su alcance podrían resultar ser tareas sumamente complejas, sin embargo, los beneficios en materia de seguridad energética nacional, estabilidad de precios y crecimiento económico potencial beneficiarán a todos los dominicanos.
Publicado en Revista Nirvana, edición Junio-Julio 2025.
Ajualä es un reconocido restaurante dominicana liderado por el chef Saverio Stassi en Santo Domingo. Habiendo disfrutado anteriormente de su excepcional propuesta, sabía perfectamente lo que me esperaba: una de las experiencias gastronómicas más excepcionales de toda la República Dominicana. Sin embargo, en esta ocasión decidí sumergirme profundamente en la creatividad del chef mediante el menú especial de degustación, un viaje culinario en siete tiempos: cinco platos salados, un intermedio refrescante y un postre.
Preludio acostumbrado: Lychee Martini
Siguiendo mi tradición personal, inicié la noche con un Lychee Martini. En Ajualä, la preparación de un cóctel clásico se convirtió en una especie espectáculo, presentado directamente en la mesa por el personal del bar con elegancia y precisión. El resultado fue un cóctel delicioso que superó al que disfruté Casa Luca, que a pesar de tener un grado alcohólico más pronunciado, podría calificarlo como perfectamente equilibrado. Sus delicadas notas florales y cítricas realzaron y honraron de manera maravillosa el origen tropical del lychee. Esta bebida fue la introducción ideal a esta velada. Mi calificación personal: 5/5.
Amuse-Bouche: Consomé de Espárragos
Como abrebocas, el chef presentó un consomé de espárragos, este último un ingrediente que habitualmente no despierta en mi entusiasmo alguno. No obstante, la habilidad de la cocina se evidenció en una crema de suave textura, profundidad de sabor y elegancia. Calificación: 5/5.
Primer Tiempo: Raíces Dominicanas
Este primer acto estuvo compuesto por tres bocados excepcionales: Lo primero, una marranita de Cepa de Apio al Caldero, que consistía en una esfera perfectamente crujiente en el exterior, con notas dulces equilibradas armoniosamente con el relleno de carne bien sazonada. Luego, una catibía Rellena de Queso, lo cual puedo describir, sencillamente, como la mejor que he probado en el país, con masa crujiente y relleno perfecto. Y finalmente, un guacamole de Moringa: una reinterpretación del guacamole tradicional, destacada por sutiles notas herbales derivadas de la moringa. Calificación: 5/5.
Segundo Tiempo: Ceviche Reinterpretado
El menú continuó con un ceviche de pescado blanco en leche de tigre, maíz cancha y cremoso de batata dulce hecho puré junto con refresco rojo y merengue. Aunque su perfil no responde de manera estricta a la autenticidad peruana, el resultado es excepcional. Mi única preferencia hubiera sido un perfil ligeramente menos ácido. Las arepitas de maíz, aunque de excelente textura, se presentaron con una salsa labneh que no resultó totalmente de mi agrado personal. Calificación: 4.5/5.
Tercer Tiempo: Pescado con papas
Un pescado blanco presentado sobre causa peruana con tres variedades de papas, bañado con una salsa meunière caribeña, que resultó una verdadera obra maestra. Al sentir el primer bocado en mi boca me remonté a la clásica canción de Astaire “I’m in Heaven”. A pesar de no ser particularmente el fan más ávido de los pescados, la perfección en su cocción, combinada con el puré sedoso y una salsa muy bien ejecutada, creó un plato armonioso. Calificación: 5/5.
Cuarto Tiempo: Sorbete de Fresa
Este intermedio consistió en un auténtico sorbete premium preparado con fresas frescas de excelente calidad. En donde no se percibían las notas acídicas típicas de este fruto y con un ligero dulzor, resultando ideal para limpiar el paladar.
Calificación: 5/5.
Quinto Tiempo: Reinterpretando la pasta
La pasta, elaborada artesanalmente por la madre del chef – según los camareros-, se presentó en forma de ravioles rellenos de carne de codorniz con salsa de hongos silvestres. Aunque las paleticas de codorniz confitadas acompañantes fueron menos impresionante, aunque su sabor era agradable al paladar. El plato, en términos generales, resultó delicioso y reconfortante.
Calificación: 4.5/5.
Sexto Tiempo: Profundidad de Sabores
Una falda de toro cocinada lentamente por 24 horas bajo tierra fue presentada con una cuchara, enfatizando su textura tierna. Acompañada de un puré de batata dulce con merengue y un green jus de espinaca que se integraba de manera magnífica con salsa de barbacoa. Adicionalmente, se complementó el plato con cebolla encurtida en flor de Jamaica. Calificación: 5/5.
Séptimo Tiempo: Huevo de Chocolate Artesanal
El postre final, un huevo artesanal consistente en un cascarón de chocolate blanco, con una yema rellena de chinola y mango, sobre crumble de coco, impresionó por su impactante estética y complejidad técnica. A pesar de su notable complejidad -podría catalogarse como auténtica obra de arte de la pastelería-, su intensidad de sabores resultó algo abrumadora al paladar. Calificación: 4.5/5.
Cierre Inesperado: Mignardises
Para concluir, llegaron mignardises: un canelé de vainilla y naranja con un ligero matiz ahumado y bombones de dulce de coco que, con su textura y sabor excepcionales, se convirtieron en un cierre ideal de la noche. Calificación: 5/5.
Conclusión
La experiencia gastronómica en el restaurante Ajualä confirmó su merecida reputación nacional e internacional. He visitado casi todos los restaurantes de alta cocina del Gran Santo Domingo y les confieso que este proporciona una experiencia distinta y única. Es una propuesta que recomiendo ampliamente para aquellos que buscan una cena sofisticada, creativa y cuidadosamente ejecutada en la República Dominicana.
En el estudio de la familia Salcedo en la República Dominicana, una de las figuras más interesantes es, sin duda alguna, Don Fernando Salcedo Morel de Santa Cruz. Aunque por el momento no se conocen con exactitud datos esenciales como su fecha precisa de nacimiento o fallecimiento, sí existe abundante evidencia documental sobre su participación en acontecimientos importantes de la historia dominicana, desde la época conocida como España Boba hasta la proclamación de la independencia en 1844 y el fin de la ocupación haitiana. Su destacada actividad política lo sitúa entre los individuos con apellido Salcedo más notables en la historia nacional.
Don Fernando era hijo de Pedro Salcedo Valerio y Juana Morel de Santa Cruz Salcedo, y nieto del médico canario Pedro Salcedo, patriarca del apellido Salcedo. Estudios recientes de ADN revelan que el haplogrupo paterno de los descendientes del doctor Pedro Salcedo, y por consiguiente de Don Fernando, es el R-BY279, una rara variante derivada del grupo R1b. Este haplogrupo se originó hace unos 3,000 años tras separarse de la línea R Z2189 durante la transición entre la Edad del Bronce y la del Hierro. Aunque poco común a nivel mundial (solo 1 de cada 2,200 usuarios de 23andMe lo posee), hoy es relativamente frecuente en el norte de España, particularmente en el País Vasco y Navarra, así como en México y Estados Unidos, reflejo esto último de las migraciones desde la península ibérica.
Vida pública de Don Fernando Salcedo Morel de Santa Cruz
Don Fernando fue un actor relevante en la vida política de Moca y de toda la República Dominicana. Algunas investigaciones lo señalan como uno de los posibles fundadores del asentamiento poblacional moderno de Moca (Artagnan, 2000), aunque estudios históricos documentan la presencia humana en el poblado desde 1640 y señalan a otras familias con participación más significativa durante la segunda mitad del siglo XVIII.
Era hermano de Tomasa Salcedo Morel, considerada madre del prócer de la independencia Francisco Antonio Salcedo, conocido popularmente como «Tito» (1793–1881). En consecuencia, Don Fernando fue tío de Tito Salcedo (Jáquez & Caba, 2012).
En marzo de 1822, cumpliendo lo estipulado por la Constitución española de Cádiz, los electores provinciales de la colonia se reunieron y eligieron a Fernando Salcedo como diputado por el segundo partido del Norte ante la Diputación Provincial de la colonia española de Santo Domingo para el período 1822-1823. Su elección se produjo con «absoluta y entera pluralidad de votos» y también se eligieron suplentes como José Heredia Campusano, Simón Jáuregui y Miguel Pérez (García, 1887, pp. 69, 80).
Durante la ocupación haitiana (1822–1844), Don Fernando Salcedo representó a Moca en la Chambre des Députés d’Haïti durante la época de la ocupación en Puerto Príncipe. (Jáquez & Caba, 2012). Tras la proclamación de la independencia dominicana en 1844, Don Fernando fue designado como primer diputado por Moca en la recién fundada República Dominicana, siendo firmante de la Constitución de San Cristóbal, proclamada el 6 de noviembre de 1844 (Colección de Leyes, 1880; García, 1887, p. 274).
Vida familiar de Don Fernando Salcedo
Don Fernando contrajo matrimonio con María Salcedo Gómez (1776-1836), con quien tuvo tres hijos: Tomasa (1809-1857), Eustaquia Filomena (1812-1834) y el general Federico Salcedo Gómez (1815-1887). Según un amplio estudio genealógico reciente (Batista, 2019), María Salcedo Gómez era prima hermana de Don Fernando, hija de Ambrosia Salcedo Valerio, tía de este último. Este parentesco fue documentado en una dispensa por consanguinidad para el matrimonio de su hija Eustaquia Filomena con Manuel Ramón Grullón Grullón, padres del prócer independentista Máximo Grullón Salcedo.
Federico Salcedo Gómez, hijo de Don Fernando, participó activamente en importantes procesos históricos como la independencia dominicana (1844) y la Restauración de la República (1863-1865). En su acta de defunción aparecen claramente los apodos de sus padres: «Nando Salcedo» y «la Niña Gómez». Dado que en el acta de defunción de Tomasa Salcedo se indica que tanto Don Fernando como su esposa habían fallecido antes de su deceso en 1857, y tomando en cuenta que él fue firmante de la Constitución de San Cristóbal en 1844, se estima que su muerte ocurrió entre 1844 y 1857.
Don Fernando Salcedo no escapó a los males típicos de los hacendados y comerciantes de la época colonial de Santo Domingo, pues también participó en el sistema esclavista. Documentos históricos muestran que en la ciudad de La Vega, el 23 de febrero de 1817, fue bautizada Bibiana, hija de Santiago e Isabel, esclavos de Don Fernando Salcedo.
Bibliografía:
Batista, P. (2019). Genealogía y personalidad de Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez.
Jáquez, M. J. & Caba, B. (2012). Antiguas familias de Moca (6 de 7). Instituto Dominicano de Genealogía.
García, J. G. (1887). Compendio de la historia de Santo Domingo (Vol. II). Santo Domingo: Academia Dominicana de la Historia.
Pérez Méndez, A. (2000). Ese Moca desconocido. Santo Domingo: Amigo del Hogar.
República Dominicana. (1880). Colección de leyes, decretos y resoluciones emanadas de los poderes legislativo y ejecutivo de la República Dominicana. Santo Domingo: Imprenta Nacional.
A pesar de salir tarde de un compromiso familiar, mantuve mi determinación de disfrutar una cena de alta calidad en el Gran Santo Domingo. Eran las 10:15 p. m. cuando OpenTable me permitió reservar para las 10:45 p. m. en el restaurante Casa Luca, un establecimiento de impecable ambientación y alta cocina ubicado en el céntrico y vibrante sector de Piantini, en el Distrito Nacional.
Lychee Martini
En los últimos meses he tomado la costumbre de probar el Lychee Martini en cada restaurante que visito. Hasta ahora, la versión servida en Casa Luca es, sin duda, la mejor que he probado. Presenta un equilibrio perfecto entre el alcohol y el zumo de lychee, con un perfil ligeramente dulce y sumamente agradable al paladar. La fruta de lychee que se encuentra en el interior del cóctel ha sido el más fresco que he degustado hasta la fecha. Calificación: 5/5
Entrecôte Café de Paris (NY Striploin con salsa de hierbas y vegetales al grill)
Para plato fuerte, solicité el corte de carne término tres cuartos, pero lamentablemente llegó con una cocción inferior a la esperada. La salsa de hierbas, que auguraba realzar el plato, resultó ser esencialmente insípida, sin protagonismo: un nothing burger, por así decirlo. Aceptable, pero no memorable. Calificación del plato principal: 3.5/5
Por mi régimen alimenticio, opté por sustituir las papas fritas por vegetales al grill como guarnición. Aunque en general estuvieron correctos, algunos ajíes llegaron un tanto crudos. Nada grave, suele ocurrir, pero tampoco destacable. Calificación de la guarnición: 4/5
Dubai Chocolate Fondant
Inspirado en la tendencia del momento, Casa Luca ha decidido incorporar a su menú un fondant de chocolate de Dubái. El postre es bueno, aunque no alcanza el nivel de excelencia de su tiramisú de churros, el cual considero una auténtica joya de la repostería de restaurante en Santo Domingo.
El fondant ofrecía un relleno líquido correcto -conforme a la expectativa-, aunque no tan expresivo en su sabor como esperaba. El helado que lo acompañaba estaba algo blando y no aportaba un contraste destacado, aunque los chocolate crumbs sí sumaban una nota más agradable. La combinación de todos los elementos en un solo bocado sí logró elevar la calidad de la experiencia. Calificación del postre: 4/5
Un apunte especial sobre el Tiramisú de Churros
De todos los postres que he probado en Casa Luca, mi favorito sigue siendo el Tiramisú de Churros. Es, sin exagerar, una experiencia gastronómica única no solo en Santo Domingo sino en toda República Dominicana. Al arribar el postre, el mozo lo presenta junto con una diminuta greca italiana de café, desde la cual vierte café dominicano recién colado sobre el delicioso postre. Una vivencia inolvidable. Sin duda, lo califico con un 5/5.
A continuación, les comparto un pequeño video de esta experiencia en 2024.
Vínculo directo con Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez
Los Rodríguez Comprés llegan a Moca hacia principios del siglo XIX con Domingo de Jesús Rodríguez Gómez y su esposa Margarita Comprés Lizardo (1821-1905), familia que establece su residencia en Estancia Nueva, próximo al poblado de Moca. Uno de sus hijos, Manuel de Jesús Rodríguez Comprés (1845‑1902), contrae nupcias con Cornelia de las Mercedes López Guzmán (1846‑1936); el matrimonio tuvo, entre otros, a Dominga de Jesús (1873‑1907) y a Cornelia Mercedes (1874‑1949). Dominga fue abuela del cardenal a través de su hija Delia Ramona Rodríguez Rodríguez (1902-1994), mientras que Cornelia Mercedes fue madre de Ercilio César Salcedo Rodríguez (1897-1959). Sin embargo, se detecta un doble parentesco, pues otro hijo de Domingo de Jesús y Margarita, Simón Rodríguez Comprés fue padre de Alcedo Bautista Rodríguez (1974-1947) – hermano del prócer antitrujillista Juancito Rodríguez García- y padre de Delia Ramona (es decir, era una hija entre primos hermanos). De esta manera, Ercilio César y Delia Ramona son primos segundos por tres vías; el cardenal Nicolás de Jesús es hijo de Delia Ramona. Siendo el notable presbítero, sobrino nieto de Ercilio César.
Por la vertiente de la familia Salcedo Vásquez, Fernando Maximiliano Salcedo Guzmán (1841‑1927) y María Magdalena Vásquez Lizardo (1840‑1888) era un matrimonio residente también en el poblado de Moca. Entre sus nueve hijos sobresalen Ercilio Antonio Salcedo Vásquez (1867‑1897), padre de Ercilio César, y Mercedes Salcedo Vásquez (1873‑1952), abuela del cardenal López Rodríguez. De esta manera, se detecta otro parentesco entre el notable presbítero y Ercilio César. Los primos hermanos Ercilio César y Ramón Perfecto López Salcedo (1895-1975), padre del cardenal, transmitieron el parentesco a la generación siguiente.
En consecuencia, el cardenal está vinculado genealógicamente por múltiples vías con Ercilio César, al coincidir ambos en un mismo cuadro genealógico por línea materna y paterna. Estos lazos entre primos, obligaron presumiblemente a los familiares a efectuar, de manera recurrente, las dispensas por consanguinidad de primer y segundo grado necesarias para lograr el matrimonio eclesiástico normativo de aquella época.
Vínculo genealógico de Ercilio César con otras figuras históricas dominicanas
Desde su raíz en Moca, tanto por la vía de la familia Salcedo Vásquez como por la de los Rodríguez Comprés, Ercilio Césaraparece emparentado con un notable colectivo de personalidades nacionales que recorren la historia dominicana desde la independencia hasta la Era de Trujillo.
Vínculos detectados por el tronco de la familia Salcedo:
Por la familia Salcedo, fue descendiente directo de los siguientes individuos:
El General Federico Salcedo Gómez (1811-1887), su bisabuelo, fue un general de brigada de la independencia y restauración de la República Dominicana (Rodríguez Demorizi, 306) y comerciante mocano (García, 1900). Fue diputado y firmante de la de la Constitución liberal de Moca de 1858 (Fuente). Firmó la proclama de anexión de la República Dominicana a España (Tejada, 2017). Más adelante, aparece con deuda de 1,259.2 pesos fuertes a favor de la casa comercial SS. Cristian F. Maatsch & Ca en 1872. Tenía una amistad con el general José Contreras (Claudio, 2013), quien reconcía en su testamento una deuda de “30 pesos fuertes por unas espoletas” y “14 o 16 botellas de aguardientes” a favor de Salcedo (Ayuso, 2008).
Don Fernando Salcedo Morell de Santa Cruz, su tatarabuelo, es identificado como el primer ancestro originario del apellido Salcedo en Moca, actual cabecera de la provincial Espaillat, aunque algunas fuentes lo identifican como fundador (Artagnan, 2000). En conformidad a la Consitución de Cádiz, fue elegido como diputado del segundo partido del Cibao o Norte de la Provincia de Santo Domingo ante la Corte de España, juramentándose y ocupando su puesto el 3 de enero de 1822 para el periodo 1822-1823 (García, 1968). Con la anexión a Haití, don Fernando Salcedo pasa a ser representante de Moca en Puerto Príncipe (García, 1978). Con la independencia nacional, continúa ocupando la diputación por Moca, siendo uno de los firmantes de la Constitución del 6 de noviembre de 1844, primera constitución dominicana. Su hija, Eustaquia Filomena Salcedo Gómez (1812-1834), fue madre del general Máximo Grullón Salcedo (1826-1878), prócer de la Guerra de la Restauración.
Don Pedro Salcedo Valerio, padre de su tatarabuelo, fue un médico y agricultor de tabaco dominicano radicado en La Pontezuela, Santiago; poseía esclavos (Hernández, 2006). Contrajo nupcias con Juana Morell de Santa Cruz Salcedo, hija de Fernándo Morel de Santa Cruz (alcalde mayor de la ciudad de Santiago). Un hijo suyo, Pedro Salcedo Morell de Santa Cruz, procreó con Ángela Álvarez al prócer de la independencia General Francisco Antonio Salcedo (1793-1881).
Don José Salcedo, primer ancestro apellidado Salcedo con residencia en la colonia española de Santo Domingo, fue un médico inmigrante desde las Islas Canarias, España. Deive (1991) afirma fue médico de la ciudad de Santiago, y que originalmente su profesión era la de “un simple barbero que, no pudiendo mantenerse con su oficio, ‘cogió el de matar gente’ a base de sangrías.” En 1738, el Ayuntamiento de Santiago lo envía en calidad de médico a Puerto Plata junto a Pedro Nicasio y Baltasar Meriño (Rodríguez Demorizi, 1975). Desposó con Juana Valerio y fue padre de Pedro Salcedo (también médico) y Ambrosia Salcedo.
Vínculos detectados por el tronco de la familia Vásquez:
Por la familia Vásquez estaba vinculado a los siguientes individuos:
El capital Pedro Vásquez (1739-1817), fue un héroe de la guerra de la Reconquista, participando en la batalla de Palo Hincado librada en 1808. Contrajo nupcias con Ana de la Cruz Hernández.
El general Felipe Vásquez Hernández (1782-1851), ciudadano de la colonia de Santo Domingo nacido presumiblemente en Hincha, fue un héroe de la independencia nacional, proclamando la misma en la Vega el 4 de marzo de 1844, participando activamente de la lucha armada para consolidar la separación con los antiguos ocupantes haitianos.
Ex presidentes Horacio Vásquez (derecha) y Ramón «Món» Cáceres (izquierda).
Ercilio César era primo segundo con los presidentes Felipe Horacio Vásquez Lajara (1860-1936) y su padrino Ramón “Món” Arturo Cáceres Vásquez (1866-1911). Asimismo, estaba emparentado con los héroes antitrujillistas Antonio Ramón de la Maza Vásquez (1912-1961), quien era hijo de Ernestina Vásquez Vásquez (1888-) -madre también de Octavio Antonio de la Maza Vásquez (1918-1957), víctima del régimen trujillista-, sobrina del presidente Horacio Vásquez, y Luis Manuel “Tunti” Cáceres Michel (1938-1961), nieto de Ramón Cáceres. De igual manera, era familiar del presidente provisional Héctor García-Godoy Cáceres (1921-1970), nieto del presidente Mon Cáceres.
Por la vía de Narcisa Vásquez Lizardo (1828-1910), y su hijo Francisco Rodríguez Vásquez (1870-1946), por su nieta Narcisa María Rodriguez Núñez (1899-1980) estaba emparentado con el Dr. Marino Vinicio Castillo Rodríguez (Vincho) y toda su descendencia.
Vínculos detectados por el tronco de la familia Rodríguez:
Por la familia Rodríguez, estaba emparentado con los siguientes individuos:
Juancito Rodríguez García (1886‑1960), acaudalado terrateniente y reconocido antitrujillista mocano, padre del también héroe antitrujillista José Horacio Rodríguez Vásquez. Este Vásquez se remonta a Ramón María Vásquez García (1800-1860), por lo cual Ercilio César se encuentra doblemente emparentado con este último héroe de las gestas antitrujillista. Particularmente la expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo, en la cual murió en combate el día 20 de junio próximo a Estero Hondo, Puerto Plata.
Iluminada Jiménez de Lora (13 de junio de 1951-8 de junio de 2018) fue una directora coral, pianista y educadora musical dominicana. Su nombre completo era Antonia María de la Altagracia Iluminada de Fátima Jiménez De Lora.
Fue directora de los coros del Conservatorio Nacional de Música y de la Escuela Elemental de Música «Elila Mena», las dos principales instituciones de instrucción musical en la República Dominicana. Así mismo, fue la directora de numerosas agrupaciones corales infantiles en el sector privado.
Formación y carrera en la instrucción musical
Hija de la ilustre abogada dominicana Iluminada De Lora, antigua diputada de la provincia de La Vega ante el Congreso Nacional durante la Era de Trujillo. En 1964, a sus 12 años de edad, ingresó al Conservatorio Nacional de Música mediante una beca patrocinada por el estado, siendo su profesor de piano el destacado pianista Manuel Rueda.
En 1973 efectúa su debut musical, siendo reseñado por el periódico dominicano Listín Diario y la etnomusicóloga dominicana Bernarda Jorge: «En su debut, Iluminada Jiménez exhibió técnica y matices interpretativos definidos. En ese mismo año, recibe su título de «Profesora de piano y cursos superiores de música»».
En la década de 1970, Iluminada Jiménez formó parte de un selecto grupo de músicos dominicanos en recibir formación y entrenamiento musical en el extranjero, en el ámbito de una colaboración entre la Organización de Estados Americanos (OEA) y numerosas facultades universitarias de música en diferentes países de América Latina.
En el año 1974, con beca de la OEA, Jiménez participa en el III Curso Latinoamericano de Perfeccionamiento Docente en Educación Musical a Nivel Primario, Secundario y Superior en Buenos Aires, Argentina. En 1977, también con beca de la OEA, participó junto a Bernarda Jorge en el «»Primer Curso Regional sobre el Folclore y su aplicación a la educación», efectuado en la Universidad del Cauca de Popayán, Colombia. Jiménez y Jorge recogieron sus experiencias en este curso en el trabajo «Educación Musical y Folklore».
Estas experiencias formativas y la creación del Departamento de educación musical integral (DEMI) en el seno de la antigua Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos (SEEBAC), le permitió a Jiménez y otros músicos radicados en el país como el director coral José Manuel Joa y el músico cubano José Antonio Méndez, la formación de cientos directores corales a nivel nacional. Entre los años 1975 y 1985, participó como técnica y asesora técnica en el Plan de reforma de la educación media de la SEEBAC, presentando en enero de 1981, ante una comisión de la UNESCO y junto a la compositora dominicana Ana Silfa Finke y el maestro José Manuel Joa, un programa de educación musical de «Integración de los planes de estudio de la educación media».
Jiménez trabajó en el Ministerio de Educación desde enero de 1975 hasta su jubilación mediante el decreto 279-17, en septiembre de 2017. Al momento de su jubilación ocupaba el cargo de Técnico Docente Nacional, con asiento en la Dirección General de Cultura.
El XLII Festival de Coros José de Jesús Ravelo fue dedicado In Memoriam a la directora coral Jiménez, en un acto celebrado el jueves 25 de octubre de 2018. Durante este acto, el Ministerio de Educación de la República Dominicana le otorgó un reconocimiento especial póstimo a sus familiares, mediante una placa que se motivaba con lo siguiente: «Por su notable carrera musical, con extraordinarios aportes a la educación pública y privada, creando coros, formando directores y coralistas por más de cuatro décadas, cuyo legado la califica como una de las más eruditas dedicadas y capaces especialistas corales de la República Dominicana».
Conducción coral
Se desempeñó como directora de las siguientes agrupaciones musicales corales:
Coro del Conservatorio Nacional de Música (1986-2017),
Coro de la Escuela Elemental de Música «Elila Mena» (2009-2017),
Coro de Niños Cantores de Nizao, patrocinado por la Fundación Refidomsa (2014-2018),
Coro del Ministerio de Relaciones Exteriores (2016-2018),
Coro Infantil del Instituto YODI (1988-1992),
Coro Juvenil del Centro Educacional de Bonao patrocinado por la Falconbridge Dominicana (1990-2007),
Coro Mixto de la Casa de España (1989-1991),
Coro Infantil del Instituto Veritas (1992-2014),
Coro Juvenil del Colegio Preuniversitario Lux Mundi (1992-1997) y
Coro de la Policía Nacional Dominicana (1995-1997).
Pianista acompañante
Fungió como pianista acompañante del Coro Nacional de la República Dominicana, durante las direcciones del maestro y arreglista José Manuel Joa Castillo y del compositor Miguel Pichardo Vicioso, entre los años 1986 y 1988.
Entre 1979 y 1992, fue pianista acompañante del Coro Municipal del Ayuntamiento del Distrito Nacional y entre 1989 y 1991 ocupó el mismo rol en el Coro de la Catedral Primada de América.
Fotos de Doña Iluminada Jiménez de Lora a través de los años
Homenaje del Coro de Niños Cantores de Nizao a Doña Iluminada Jiménez
Este video fue preparado por quien suscribe para el homenaje del Coro de Niños Cantores de Nizao, de la Fundación Refidomsa, a Doña Iluminada Jiménez de Lora, su antigua maestra. Esto en ocasión del concierto de verano que el coro acostumbra a hacer todos los años al cierre del año escolar.
Palabras del Maestro Dante Cucurullo en Homenaje a Doña Iluminada Jiménez de Lora
El maestro Dante Cucurullo, director de orquesta, recuerda a la directora coral Iluminada Jiménez de Lora días después de su muerte. Esto ocurrió el sábado, 23 de junio de 2018, en el Aula Cultural de Haina -del Liceo Manuel Feliz Peña-, en ocasión del Concierto de verano de la Orquesta de Cámara Infantil de Haina de la Fundación Refidomsa.
Nota: Esta biografía fue redactada por el autor y publicada en Wikipedia en Español.
Ercilio César «Tuto» Salcedo Rodríguez nació el 26 de octubre de 1897 en Estancia Nueva, Moca, hoy provincia Espaillat, República Dominicana. Fue el hijo menor de Ercilio Salcedo Vázquez (1867-1897) y Cornelia Mercedes Rodríguez López (1877-1949), cariñosamente apodada como Doña Sisa. Nunca llegó a conocer a su padre, pues este falleció el 10 de marzo de 1897, cuando Doña Sisa estaba aún encinta.
Tuto creció rodeado por una extensa familia. Tras la muerte de su esposo, Doña Sisa contrajo matrimonio en 1902 con su primo hermano Domingo Antonio Rodríguez García (1877-1952), hermano del reconocido héroe nacional antitrujillista Juancito Rodríguez (1886-1960). De esta segunda unión nacieron al menos seis hijos más, sumándose a los cuatro hijos anteriores.
Un dato sorprendente en la vida temprana de Tuto Salcedo fue descubrir en su acta bautismal que sus padrinos fueron el futuro presidente Ramón «Mon» Arturo Cáceres Vásquez y su esposa Narcisa Ureña. Tanto Mon Cáceres cómo el ex presidente Horacio Vázquez eran primos hermanos de su padre, teniendo como ancestro común a Ramón María Vázquez García (1800-1860). Se dice que este último era un emigrante español que primero se estableció en Cuba y que luego eligió a Moca como asiento para sus actividades agrícolas y residencia (Troncoso Sánchez).
Acta de nacimiento de Ercilio César Salcedo Rodríguez, en ella se puede observar la firma del ex presidente Ramón «Mon» Cáceres, quien figura como padrino junto a su esposa Narcisa Ureña como padrinos del niño.
Acta de bautismo de Ercilio Salcedo, el 14 de diciembre de 1897 en la Parroquía del Rosario de Moca, hoy provincia de Espaillat.
Vida cotidiana de Ercilio Salcedo
Tuto Salcedo fue un empresario agropecuario y comerciante de gran éxito para su época. Fue uno de los fundadores de la comunidad de La Piña, en Fantino, Cotuí, en el año 1932, junto con Juan Torres, quien era agricultor de yuca, José Juan, quien fue un comerciante de origen árabe, Viro Rodríguez, otro comerciante, Julio Morel, comerciante que tenía una tienda de ropa, entre otros.
Dentro de sus actividades agrícolas, se dedicaba a la siembra de yuca amarga para la venta a la Central Yuquera para la producción de casabe. Adicionalmente, tenía una molienda artesanal de caña de azúcar impulsado por cuatro bueyes, para la producción y venta de azúcar a las bodegas de la zona. En 1942, abrió una fabrica de queso blanco dominicano, que producía unidades de cincuenta libras para venta local.
En Fantino, Cotuí, estableció exitosamente varios negocios: un almacen de provisiones (predecesor de los supermercados actuales), una carnicería, una fabrica de salchichón, además de que se dedicaba a la compra y venta de café, cacao, arroz, maíz, tabaco, huevos, gallinas vivas y otros productos agropecuarios para su comercialización en Ciudad Trujillo, hoy ciudad de Santo Domingo. Para tales fines contaba con una flotilla de seis camiones de carga para el transporte estas mercancías a Ciudad Trujillo.Tenía dos camiones norteamericanos marca Diamo, uno marca Ford, un norteamericano marca Reo y dos Chevroletm los cuales fueron comprados a la Central Yuquera a Juan Torres.
Su hijo Ricardo Salcedo Beato (1932-2020) recordaba cómo, en su adolescencia, veía la caja fuerte de su padre, la cual estaba en su habitación, repleta de dinero como resultado de sus ventas tras los constantes viajes a Santo Domingo para vender los productos agrícolas y ganaderos.
La prosperidad económica de Tuto durante las décadas de 1940 y 1950 llevó al cabildo de Fantino a reconocer su contribución al desarrollo local, nombrando en su honor una de las vías principales del emergente pueblo de la provincia Sánchez Ramírez. En la actualidad, se trata de la Calle Jaime Vargas.
Curiosamente, en su juventud, Tuto quedó en los registros periodísticos por una inofensiva dificultad legal. El lunes 11 de julio de 1927, con tan solo 29 años, apareció en el Listín Diario por una infracción de tránsito en La Vega al conducir sin licencia. Lunes 11 de Julio de 1927, Listín Diario, Página 3. Sometimientos por violación a la ley de carreteras. Julio 9. (…) Tuto Salcedo, sin licencia.
Vida familiar y descendencia de Ercilio Salcedo
La vida personal y afectiva de Tuto estuvo marcada por dos matrimonios y dos uniones extramatrimoniales. Primero se casó con Josefina Almanzar Veras (1899-1982), con quien tuvo cuatro hijos: Arístides Santiago (1920-2010), Luis (1925-1985), Bienvenido (1930-fallecido) y Blanca (fallecida). Alrededor de 1930, debido a rumores sobre una supuesta infidelidad, su matrimonio terminó.
Acta de matrimonio de Ercilio Salcedo Rodríguez hijo con Josefina Almanzar Beras, en Moca el 18 de julio de 1917.
Tuto Salcedo luego contrajo nupcias con María Altagracia Beato Quezada (1910-1992), madre de ocho de sus hijos adicionales, José Antonio (1931-2007), Ricardo César (1932-2020), Fabio Fausto Ercilio (1933), Rafael Aridio (1935), Rafael Antonio «Fello» (1936-2003), Mercedes Altagracia (1939), Manuel Oscar (1942-2003) y María Consuelo «Elsa» (1945). Fruto de una relación extramarital procreó a una hija adicional en 1931 con la señora Altagracia Almanzar, la señora Isabel Almanzar Salcedo (1931-2022). Así mismo, en las postrimerías de su vida estableció un vínculo de unión libre con la señora Agueda Altagracia Adames, con quien procreó tres hijos, a los cuales no legitimó: Ramón Julián Adames (1954-1955), Sonia Altagracia Adames (1956-1990) y Ely Ysabel Rosario Adames (1957).
Conflictos con el régimen por relación con Juancito Rodríguez
Las anécdotas familiares también relatan momentos de tensión política. Durante muchos años, Tuto administró propiedades de su primo tercero Juancito Rodríguez, hermano de su padrastro Domingo. De acuerdo a anécdotas de sus hijos aún vivos, hacia 1930 lo hizo en Macuí, un campo que quedaba a un kilómetro de casa de la casa del héroe antitrujillista, la cual administró por algunos meses. Luego, Juancito lo trasladó a Ranchito, una finca de ganado y de vacas de ordeño. De ahí lo envió para La Cana, a tres kilómetros de Fantino, en el 1935. En esta última hacienda, según las anécdotas familiares, se concentraban más de 40 mil cabezas de ganados en un conjunto de aproximadamente 20 fincas, inmensas, de miles de tareas de tierra. En el año 1939, Tuto Salcedo abandona La Cana y se va a trabajar en sus propios emprendimientos en Fantino. La finca de la Cana fue entregada a un nuevo administrador que se llamaba Rogelito Alba, que tenía 3 hijos y vivía en San Miguel, próximo a Fantino.
Cuando Rodríguez cayó en desgracia con el régimen del dictador Rafael Leónidas Trujillo, Tuto Salcedo fue alertado por el alcalde de Jima Abajo, apellidado Paulino, de que era buscado por las autoridades -en particular por un sargento del ejército- por su asociación con Rodríguez. Inmediatamente, ese mismo día y durante toda la noche, emprendió un recorrido en mulo a través de los montes y predios cibaeños hasta alcanzar el hogar de su amigo Virgilio Trujillo Molina, hermano del dictador. Gracias a la mediación de Virgilio ante el régimen, durante aproximadamente dos años, como un acuerdo para evitar su apresamiento y mayores consecuencias contra él, Tuto Salcedo administró una finca de Petán Trujillo en Bonao. Petán, en agradecimiento por su buena gestión, le asignó un chofer y sargento con un Jeep para su seguridad.
Últimos años
A finales de 1949, se produjo la separación, aunque sin divorcio, de los esposos. María Altagracia se mudó con todos sus hijos a la ciudad de Santo Domingo, a la Calle Sumner Wells No. 31, del Sector Villa Francisca (hoy Villa Juana), en aquella época era una urbanización incipiente, con apenas con algunas calles desarrolladas, próximos a los potreros de Venturita. Para tales fines, María Altagracia vendió una gran cantidad de reses. Se desconocen los motivos exactos de la separación, pero algunos tíos afirmaban que estaba relacionado con los patrones de gasto de mi abuelo.
Tuto murió el 5 de septiembre de 1959, a los 62 años de edad, en Fantino, Sánchez Ramírez. Fue sepultado un día después en la Vega.
Nota del autor: Escribiré una serie de artículos sobre la ancestría patrilineal de los Salcedo, espero que disfruten la primera entrega.